Las inexactitudes, las falsedades interesadas que sobre mi actitud en la guerra mundial se pusieron en circulación, han sido desmentidas del modo más categórico por el general Jodl, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Alemania y asesor militar de Hitler (el mismo que en presencia de éste. y por orden suya, nos explicó brillantemente en Berchstesgaden el plan muy elaborado para pasar por España y conquistar Gibraltar), quien dice secamente en su Diario: «La resistencia del ministro español de Asuntos Exteriores, señor Serrano Súñer, ha desbaratado y anulado el plan de Alemania para hacer entrar a España en la guerra a su lado y apoderamos de Gibraltar.» Estas palabras están publicadas en todos los periódicos del mundo y reunidas en los documentos de Nuremberg. Y este mismo general, importante .figura del Ejército alemán, jefe de operaciones del Cuartel General, en su discurso a los «gauleiters» reunidos en Munich el 7 de septiembre de 1943 me atacó duramente, haciéndome responsable de la frustración de aquel plan para que entráramos en la guerra a su lado, motejándome de jesuítico ministro de España y diciendo, además, que yo les había engañado. Naturalmente -con más propiedad diríamos que innoblemente-, aquí se hizo, lo posible para silenciar aquel texto y estas manifestaciones análogas.
Ramón SERRANO SUÑER