Éxito, triunfo y fracaso
Cuando se vive en la grande confusión de nuestro tiempo y tanta gente se consume en los afanes más vulgares, cabe plantearse – desde una altura cronológica independiente y serena – una serie de cuestiones: hoy éstas.
En la estimación más general – más gruesa podríamos decir -, el mérito de una persona suele medirse por los éxitos que ha alcanzado en la vida o – para ser más exacto- por el triunfo, pues mientras el éxito consiste simplemente en llevar a buen fin un propósito o alcanzar un objetivo propuesto, el triunfo indica ya unas notas de competición y publicidad y suele referirse no a la obtención de lo que cada uno en su tabla personal de valores considera verdaderamente valioso, si no a la conquista de lo que se considera valioso – codiciable - en la estimación social más generalizada. Por ello cuando se dice que alguien ha triunfado quiere decirse que ha conseguido ponerse a la cabeza de su profesión logrando una “notoriedad” indiscutible, o bien que ha alcanzado esa notoriedad adquiriendo una posición importante en la riqueza, la influencia o el poder.
Ramón SERRANO SUÑER